Finalizó el I Encuentro Nacional de Escultores Gabriel Dubois

Se convocaron a más de 15 escultores de todo el país, para trabajar en madera, metal-chatarra y piedra.

Los artistas trabajaron toda la semana  para que el domingo 15 las obras estuvieran terminadas.

Durante todos esos días el predio del Tajamar se convirtió en un taller de arte al  aire libre, justamente un lugar con mucha carga simbólica para todos los ciudadanos y también como patrimonio vivo y punto de encuentro.

Un jurado honorifico, compuesto por el reconocido escultor Manuel Solis, por Patricio Garbi y por Gustavo Díaz, estos escultores de Alta Gracia y parte del equipo de organización, decidieron mencionar 3 obras como destacadas:

La mención de honor para la obra del correntino Roberto Sotelo titulado: “Del cielo para la tierra,  trabajado en material chatarra- metal.

Mención para la obra del entrerriano  Bruno Ponti, el escultor más joven que participó de este evento, y que utilizó como material, la madera

Mención para la obra del salteño Luis Mac Farling, que fusiono la piedra con el metal, para realizar una representación de una niña pájaro.

La obra mención de honor estará expuesta durante todo el año en el Museo Dubois, mientras que todas las demás obras que participaron serán exhibidas en un espacio público a determinar.

El Gobierno de la ciudad de Alta Gracia propone realizar en su agenda anual un evento de gran magnitud referido a cada uno de los Museos Municipales, para difundir popularmente nuestro patrimonio a todos los ciudadanos.

Es por esta política de estado que este I Encuentro  de Escultores Gabriel Dubois, sentó las bases de una actividad por lo que la ciudad se viene destacando: Cultura Viva.

Así este proyecto presentado Colectivo Alta Gracia Es cultura, integrado por Golo Garbi, Patricio Garbi, Guadalupe Blenghini Gustavo Díaz,  Sergio Fernandez, Pablo Rivarola y otros colaboradores, se realizó en conjunto con el Gobierno de la ciudad de Alta Gracia, siendo un claro ejemplo de que se puede construir desde un espacio abierto y participativo.

Desde el gobierno nos proponemos formar nuevos públicos, y este encuentro también vino a contribuir en este sentido.

Miles de personas transitaban este predio verde, observando el proceso de creación. Desde un pedazo de piedra o madera en bruto, chatarras y material de desecho, que en pocas horas empezaban a transformarse y a cobrar un nuevo sentido.

Esta transformación que pudo observarse abiertamente y así valorar los procesos creativos.

Además hubo talleres de esculturas para grandes y niños siendo esta instancia otra acción importante  para experimentar el oficio de la creación.

Pasaron varias escuelas, y más de 5000 personas durante los 7 días.

Además cada tarde noche una programación de espectáculos que acompañó desde el escenario,  así la música, los documentales, coros y danzas también estuvieron presentes este encuentro.

Haciéndole frente a un pronóstico que anunciaba lluvia toda la semana, fue el espíritu comechingón que logró revertirlo para posibilitar que el tajamar se llene de vida y homenajes a nuestros antecesores, donde también participó con una actividad central la comunidad Comechingona de Paravachasca para conmemorar el “Último día libre de América”,  Día de la Diversidad Cultural.